Xi’an 1-3/08/2013

Xi’an, tierra de guerreros…

Llegamos a Xi’an con un vuelo interno de la compañía CHINA EASTERN AIRLINES que aterrizó a las 23:15 de la noche el 1 de Agosto de 2013. Nuestra estancia no sería muy larga…2 noches. Comenzamos!

A la llegada al aeropuerto fuimos a coger un autobús que nos dejó en el centro, cerca de la Pagoda de la Oca que se ve preciosa iluminada de noche.

Pagoda de la Oca

Aquí cogimos un taxi que nos dejase en el hotel,  pues como nos gusta la aventura, en Xian empezó pronto, con el mismo taxi. Nos deja a la entrada de un complejo hotelero que es donde se encuentra el hotel (cosa que no sabíamos), pues ya os podéis imaginar, reventados y de madrugada donde apenas se veían los carteles del complejo nos lanzamos a la busca y captura de nuestro hotel: el Grand Mercure Xian on Renmin Square. Tardamos un poquito pero por fin lo encontramos (o eso creímos). En recepción no hay nadie, tocamos el timbre y sigue sin aparecer nadie, así unos 15 min, solos en el hotel (IN CRE Í BLE, esto sólo pasa en China). Emilio relajado, pero a mí se me iba encendiendo un fuego interior de ira al ver que mi cansancio general aumentaba y nuestras horas de sueño se acortaban por momentos. De repente, pasa alguien por allí y le pregunto dónde está el recepcionista que llevamos mucho tiempo esperando…el chico, con un inglés a su manera, me dice que va a buscarlo…que yo creo que fue por todo el complejo hotelero porque no es normal que tarde otros 10min en aparecer, ya por fin, el recepcionista. Nunca me alegré tanto de ver a alguien pero no se si por alegría o ganas de estrangularlo después del check-in…al final ni una cosa ni la otra, porque nos dice que nos habíamos equivocado de edificio pero que daba igual, que nos iba a hacer el favor de hacernos el chec-in ahí (no si al final hasta lo tuve que querer…), una vez en la habitación la cosa mejoró, ya que por lo que pagamos (330 yuanes por noche, unos 48 euros) era espectacular. Pero llega el momento de descansar, mañana será otro día, lo que pueden dar de sí dos horas aquí oye…

DÍA 1: Despiertos bien temprano, café cargado y marchando! Entre las ventajas del hotel es que está estupendamente situado y puedes ir andando a donde quieras, así que pusimos rumbo a la estación de autobuses para coger el bus de línea que nos llevase a los Guerreros de Terracota. Nunca he visto tanta gente tirada por los suelos de la calle esperando un autobús…tipo al gentío de una playa en Julio, sí sí, hasta sin camiseta… O.o El autobús que cogimos fue el 306 que cuesta 7 yuanes (1’5 euros) y tarda más o menos una hora en llegar. También está la opción de coger el 914/915 pero es más caro y tarda más. Una vez allí la entrada cuesta 150 yuanes (21 euros) en temporada alta (osease de Marzo a Noviembre) y 120 yuanes (17 euros) en temporada baja. Nosotros enseñamos el carnet blanco de profesor y volvió a funcionar, toma toma toma! 🙂 Ya dentro del recinto hay 3 pabellones, os recomiendo que os dejéis el 1 para el final porque es donde se concentran el mayor número de guerreros, alrededor de unos 8.000, y cada uno de ellos distinto al anterior, a tamaño natural. No hay un guerrero igual a otro, la verdad que impresiona bastante y algunos los puedes ver muy cerca…Espectacular, todos en posición milimetrada y pensar que aún quedan guerreros sin excavar…una sensación pasmosa.

Guerreros de Terracota Guerreros de Terracota Guerreros de Terracota

A la salida nos dimos un paseo por el entorno lleno de bares y tiendas de souvenirs y a coger el autobús de vuelta.

De nuevo en Xi’an damos un paseo por los alrededores y a cenar! Escogimos a través de Trip Advisor el Xian Restaurant (East Street), ubicado dentro del Xi’an Hotel, en la primera planta. La verdad que mucha gente y la comida «rica» dentro de la comida china.

Xi'an restaurante

Después de la cena nos dimos una vuelta por el Muslim Market que estaba a tope de gente, pero es un buen lugar para pasear, hacer compras de todo tipo o incluso comer en uno de sus tantos restaurantes y puestos callejeros, así como los shows que los acompañan 😉 Es uno de los más famosos de la ciudad.

Muslim Market              Muslim Market Muslim Market

DÍA 2: Empezamos nuestro día visitando la Muralla de Xian. Una buena idea para conocer la ciudad desde arriba y más si te dan la opción de alquilar una bici, cosa que hicimos, una doble por favor! 😉 nos costó 40 yuanes (unos 5 euros) por hora y media, mientras que las bicis normales cuestan 20 yuanes. También hay carritos tipo mini golf para que te pasees por allí, pero no recuerdo precios.

Muralla Xian

La muralla está muy bien cuidada y adaptada tanto a los peatones como a los que paseamos en bici. El recorrido total llega a ser de unos 14-15km. Tiene cuatro puertas de entrada aunque la puerta sur es la más bonita por su decoración y está cerca de la Torre de la Campana, ya depende de vuestra situación en el mapa. Muy bonito recorrido y experiencia.

Muralla Xian      Muralla Xian Muralla Xian     Muralla Xian

De la muralla, nos fuimos al barrio musulmán, caracterizado por calles estrechas llenas de puestos callejeros que venden comida, ropa, souvenirs…al más puro estilo Chino. Allí se encuentra la famosa Mezquita de Xi’an, la entrada cuesta 7 yuanes, (1’5 euros),. Os recomiendo la visita ya que es muy curioso el contraste de culturas, chinos musulmanes con una mezquita de construcción arquitectónica claramente de inspiración china…además tuvimos suerte, nos regalaron para el recuerdo la visión de una boda chino-musulmana. Allí paseamos por los jardines y entramos a diferentes salas…

Mezquita Xian     Mezquita XianMezquita Xian

Ya por la tarde fuimos andandito con nuestras maletas a coger el autobús que nos llevase de vuelta al aeropuerto, que teníamos el vuelo a Chengdu a las 22:15 y claro, como empezamos con aventura pues había que terminarla con otra…llegamos al autobús, le compramos los tickets a uno que los estaba vendiendo, porque allí te la juegas a todas horas, expertos timadores, y bueno, Emilio guarda las maletas y nos subimos al bus. Todo bien, hasta que empezamos a ver a un grupo de chinos de edades diversas que se ponen en frente del autobús y empiezan a «captar» gente, vamos literalmente que se ponían delante de chicos/as que pasaban por allí con las maletas e intentaban persuadir a la gente (no sabemos por cuanto dinero) para que subiesen al autobús. Había uno encargado de hacer gestos para que otro corriese en busca de las víctimas y las acorralase intentando convencerlas como si se fuese a acabar el mundo por ello. Mientras tanto nosotros desde la ventana riéndonos y alucinados ante la situación y la impasividad del conductor que no hacía nada (claro que no me extrañaría nada que se llevase comisión); entretanto nos vienen a la cabeza nuestras maletas y un subidón de intranquilidad por si los chinos timadores las cogen en un despiste hacen que no les quitemos ojo hasta que el autobús no saliese, que luego vete tu a saber si nos encontrábamos nuestras cosas en los mercados chinos vendiéndose a cuatro duros…

CURIOSEO

– En la puerta del recinto de los guerreros de terracota hay guías que te ofrecen sus servicios a grito pelao.

– Recomiendo que vayais a la muralla de noche si teneís tiempo y disponibilidad, nosotros no lo hicimos pero he visto fotos y se ve preciosa iluminada.

-Olvidaros de la comida china que comemos en España porque en China todo es distinto, no existen los rollitos de primavera, ni el arroz tres delicias….y todas esas cosas que tanto nos gustan.

– Por cierto las cervezas en China baratísimas, unos 30 céntimos de euro por 750ml. 😉

«Xi’an y sus guerreros, sin luchas y sin miedos, te dejarán boquiabierto por completo…»

 

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